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Volver al trabajo y continuar la lactancia ¡Se puede!

La vuelta al trabajo es muchas veces un gran agente estresor.  Muchas madres comienzan a pensar en esto cuando sus guaguas aún no han cumplido siquiera el mes de vida, y es que es un tema que realmente angustia por la gran cantidad de consideraciones que se relacionan con esto: De partida, el mero hecho de no poder estar 24/7 con tu guagua ( que de por sí ya es algo gigante a nivel emocional para ambos), quién lo cuidará, la adaptación si es que irá a sala cuna, las notas y pautas si es que quedará al cuidado de la abuela o la tía, los horarios que manejarás, crear un banco de leche y por supuesto, intentar que la guagua comience a aceptar la leche materna ya no siempre de su envase original…  ¡Ufff!




Primero que todo, RESPIRA.  Eres tremendamente valiente por estar dando este paso o por estar próxima a darlo. También es muy valiente quedarse en casa con tu guagua, pero nadie puede negar que entregar los cuidados de tu cachorrit@ a otra persona es algo tremendo.  ¡Queremos que sepas que esto valdrá la pena!  La realización personal, el poder encontrar espacios donde te sientas a gusto, donde te desarrolles, hagas lo que te gusta y donde puedas generar tu propio sustento es algo enormemente importante, puesto que somos madres pero seguimos siendo mujeres y hay muchas otras cosas en nuestro mundo que también nos resultan importantes y nos hacen sentir plenas.  En tu vuelta al trabajo por favor no sientas culpa.  No te sientas culpable por pensar en ti y buscar espacios propios.

 

Una de las grandes angustias es la lactancia: “¿Qué pasará ahora, si no podremos estar juntos todo el tiempo?”, “Seguro se me cortará la leche”, “Ahora tendré que darle fórmula”, “¿Qué pasará con la libre demanda?” ¡Deberé hacerle horarios!”, “¡Cómo me saco leche si me sale tan poco con el extractor!”, y un laaargo y angustioso etcétera. Intentaré responder punto por punto a las dudas que surgen más comúnmente.

“Ahora que no estaremos todo el tiempo juntos y no tendrá su teta siempre disponible debo hacerle horarios para que no sufra”

➡️ ¡No es necesario!  Ni sano ni necesario.  Puedes seguir perfectamente con la libre demanda cuando estés junto a tu guagua, toda la tarde y toda la noche, por ejemplo.  Las tomas nocturnas son fundamentales para mantener la lactancia por mucho tiempo.  Si se mantiene la libre demanda y las tomas nocturnas, tu leche no se terminará.  En el tiempo que tú no estés presente, puede comer sus comidas y tomar la leche que te extraigas para dejarle.  Tanto tú como tu guagua tendrán que acostumbrarse a este nuevo sistema, el cual es difícil y a veces triste.  Ambos se extrañarán, pero mucho antes de lo que te imaginas se adaptarán a esta nueva dinámica.  Tu guagua sabe quién es su madre, te extrañará y se pondrá muy feliz cuando vuelvas, igual que te pasará a ti.
¿Qué mejor que la libre demanda para apapacharse después de esa ausencia?  No necesitan horarios.
* Lee más sobre la importancia de las tomas nocturnas aquí.

 

“Ahora tendré que darle fórmula”

➡️ No necesariamente.  Antes de volver a tu trabajo, procura iniciar un banco de leche.  Esto significa tener varias extracciones de leche congeladas.  La idea es que comiences harto tiempo antes del día que vuelves, para que sea un proceso menos estresante y angustioso: algo así como un mes antes.  Puedes extraerte una vez al día, cada 2 días, por ejemplo.  Con eso ya tendrás unas 10-15 porciones de leche que son una buena reserva.

Prioriza siempre la leche recién extraída y usa tu banco congelado como respaldo por si la leche más fresca se perdió, la cadena de frío se rompió, se cayó o por si tu guagua quisiera tomar un poquito más de la que dejaste refrigerada.  Esto quiere decir que debes extraerte en el trabajo idealmente, ya que son muchas horas en que no habría estimulación de tus pechos y tu producción bajaría notablemente.  Con una extracción estaría bien.  Con dos, tanto mejor.  Si hay un refrigerador en el trabajo, guardas la leche lo más atrás posible del refrigerador y al irte a tu casa, trasladas esa leche en un cooler o bolso térmico con unidades refrigerantes.

*Lo más importante es conservar lo más posible la cadena de frío.  Esa leche es la que idealmente debe tomar tu guagua al día siguiente.  Con esta dinámica de extracción y contando con la alimentación complementaria de tu guagua en los horarios en que no estás, no habría razón para darle fórmula a tu guagua.
* Revisa más sobre conservación de leche materna aquí.

Imagen de EmbarazoActual.com

 

“No sé como extraerme leche”

➡️ Hay muchas maneras de hacerlo, por lo que puedes ir de a poco investigando cuál te resulta más cómoda.  Yo recomiendo en lo posible contar con un extractor eléctrico, puesto que hacen de esto algo más rápido y práctico, pero a muchas mujeres los extractores manuales les dan excelentes resultados y a otras varias les va perfecto extrayendo leche con sus propias manos.  Anda de a poco y sin estrés.  Hay muchos videos explicativos y tutoriales en Youtube que pueden serte de ayuda.  Parte bastante antes de tu vuelta a trabajar, ya que extraer leche apurada o ansiosa hace muchísimo más difícil la extracción y el proceso completo.  Hay muchos tips que pueden serte de ayuda para realizar una extracción exitosa.  Considera adquirir recipientes adecuados para almacenar la leche extraída ya que no todos son aptos: pueden ser frascos de vidrio, bolsitas para leche materna, vasitos plásticos especiales, etc.
* Revisa más sobre extracción de leche materna aquí.

Imagen de Charhadas.com

 

“¡¿Qué hago?!  ¡Mi guagua rechaza la mamadera!”

➡️ Es normal, puesto que solo conoce y relaciona con alimentación (y vínculo afectivo) los pechos de su madre.

Lo primero: No sientas la mamadera como indispensable.  Es más cultural que irremplazable.  Una guagua de 3 meses puede beber la leche si alguien se la da poco a poco con una jeringa por la comisura de su boca, mientras que una guagua de 6 meses, por ejemplo, perfectamente puede tomar la leche desde un vasito con boquilla o si alguien se la da con una cuchara.  A los 8 meses una guagua podría sorber una bombilla y beber su leche sin grandes dificultades.  Como ves, hay muchas formas menos tradicionales de dar la leche a un bebé.  Algunas más demorosas que otras, pero funcionan y son una alternativa real si tu guagua rechaza la mamadera.

La verdad es que la constancia y paciencia son la clave.  Tu guagua muy posiblemente recharazá todo lo que no conozca hasta que tenga la necesidad de abrirse a una nueva manera de obtener la leche que necesita.  “La necesidad tiene cara de hereje”, dice el dicho.  ¡Confía en tu guagua!  Ah, y claramente si eres tú misma quien le ofrece una mamadera, las posibilidades de que tu guagua la acepte son bastante bajas.  ¿Quién en su sano juicio aceptaría un sustituto, teniendo lo que realmente quiere en frente?  ¡Nadie! ¡Y tu guagua tampoco!  No le ofrezcas tú misma la mamadera (o el método que implementes para darle la leche en diferido).  Pide ayuda a quien cuidará de tu guagua para que vaya internalizando esta nueva manera de alimentarse y no te frustres: puede que tome un tiempo.  Si bien la mamadera puede ser de gran ayuda, tiene un importante “pero” a considerar, puesto que pudiera dar pie a una confusión tetina/pezón, lo cual dificultaría mucho tu lactancia.

Imagen de namebubbles.com

 

“¡Mi guagua no se toma la leche que le dejo!”

➡️ Considera la posibilidad de darle tu leche en otras presentaciones.  Puedes hacerle postres o bebidas sanitas que pueda consumir como comidas y así estará igualmente consumiendo su leche materna aunque no la tome. Ejemplos son arroz con leche (leche materna, arroz y un poquitín de canela), smoothie de plátano (leche materna y plátano), helado de leche materna, etc.  Ponte creativa y rompe con las tradiciones: verás que hay muchas ideas a las que echar mano ?

Otro punto MUY importante es tener presente tus derechos como madre lactante y trabajadora.  Revisa este tema en detalle aquíaquí.

Esperamos que esta información te sea de ayuda en tu vuelta al trabajo.  ¡Muchísimo éxito!
¡Largas y exitosas lactancias para todas! ?

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Jael Bitran A.
Mamá de Renata. Vegetariana hace 16 años. Psicóloga. Asesora de lactancia <a href="http://www.edulacta.com/">Edulacta</a>. Amante de las manualidades, la lluvia, la naturaleza y el chocolate. Tremendamente apasionada por los procesos de gestación, parto, lactancia y crianza. Enemiga acérrima de la violencia obstétrica y los mitos sobre crianza y lactancia. Amamantando felizmente “hasta que las velas no ardan”.

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