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Sin formación en lactancia – Mi historia

Sí, yo, nutricionista de profesión, pensaba ingenuamente que mi ramo de nutrición pediátrica con 2 clases de lactancia materna sería mas que suficiente para surfear las aguas de la lactancia, que lograría fácilmente una lactancia exitosa y feliz como de revista. ¿Qué mas podría necesitar yo? No me preparé para nada ya que pensaba que la lactancia sería muy simple.

Meses después ahí estaba yo con una criatura recién nacida en mis brazos que lloraba implacable, adolorida de cuerpo y corazón, esperando que por favor la enfermera no saliera de la habitación porque , ¿qué haría yo con mi bebé sola? Esperaba que llegara pronto mi marido, mi mamá, alguien…

Una matrona muy amable luego de la cesárea aceleró el proceso dejando que “sólo” nos separaran 2 horas en lugar de las 4 horas que se acostumbraba en ese lugar. Me mostró cómo amamantar y fluyó fácil en el inicio. Con los días se complicó todo, empezó el dolor, las malas indicaciones del pediatra poco contribuían a mi lactancia: “dele a demanda pero cada 2 horas”; esa indicación poco clara me dejaba llena de dudas. No conocía de asesoras de lactancia ni de los GALM. Volví a mi casa con el tarro de fórmula y llena de miedos y preguntas.

En casa busqué todo lo que pude entre mis cuadernos, la poca información que tenía en uno de ellos eran tan solo unas hojas donde decía que la lactancia era a demanda. Ahí entendí la primera falsa información del pediatra, ya que nunca se mencionan horas ni el reloj.



Había recurrido a las primeras mamaderas durante una de las crisis de lactancia (desconocidas para mí en ese entonces) y las madres que han pasado por esto saben que ese primer relleno, rápidamente se transforma en 2 o 3, lo cual conduce a una disminución de la producción de leche debido a la menor estimulación del pecho.  Llegó mas temprano que tarde la sentencia de mi pediatra: “tu leche no le alimenta, tu hija no está subiendo de peso, toma esta pastilla y terminemos con la lactancia”. Lloré mucho, no tomé la pastilla porque no quería que se terminara así de brusco, pero entendí que era tarde para salvar mi lactancia sin la ayuda adecuada.

Entregué mi lactancia, no sé como pude durar 6 meses entre tantos malos consejos del pediatra. Los gocé, disfruté y atesoré. Fue una lactancia dura, frustrada y un golpe al ego. Entendí que no porque seas nutricionista, enfermera, etc., lo sabes todo de lactancia.

Conocí el mundo de las asesoras, los GALM, me acerqué al mundo de la lactancia al darme cuenta que si no me pude ayudar a mi misma ¿cómo ayudaría al resto?. Mi lactancia corta y frustrada me abrió caminos hacia un mundo desconocido, conocí mujeres maravillosas de las que aprendí muchísimo.
Me completó como profesional de la salud al ver mis propias carencias y fortalecer mis debilidades. Preparó el camino para mi segunda lactancia tan completa, sanadora e informada… Tan diferente a la primera.

Llevar a cuestas una lactancia de estas dolorosas y frustradas te hace ser más empática al trabajar con madres que pasan lo mismo que tu, es más fácil ponerte en sus zapatos sin juzgar. Sin esta experiencia no hubiese llegado a sumergirme en el mundo de las asesoras y de los GALM. No me cabe duda que me completó como profesional.

Sigo siendo la misma mamá nutricionista, lo que cambió en mi fue la información correcta que llegué a atesorar con el tiempo junto a la tribu de mujeres que me acompañó y preparó para mi segundo hijo. Actualmente me encuentro realizando el curso de asesora de lactancia porque como dije antes ¿cómo podría ayudar a las madres que pasan por lo mismo que yo sin una adecuada preparación? Deseo que se multipliquen las asesoras de lactancia y que se hagan conocidas por su bello trabajo y que los pediatras antes de dar la fórmula se coman su ego y deriven, ya que así se apoyan lactancias, no con el tarro de fórmula.

Pilar San Martín
Nutricionista Materno-infantil
Obsnatura Maternidad

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One thought on “Sin formación en lactancia – Mi historia

  1. Hija que hermosasy claras palabras. No solo el echo de ser madre y profesional te hace ser emoatuca, sino el amor a nuestros hijos. El darle lo mejor.
    Me siento muy irgulloso de ti. Siempre te he amado mucho desde el primer dia en que vi esa naricita llena de puntitos,
    En ese sentido fuiste previligiada en tu alimentacion , gracias a tu madre.

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