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Puntos, perlas y otros demonios

De repente, cuando ya creíamos que habíamos sobrevivido a los “terribles” primeros días de lactancia, a una que otra molestia o grieta, a las primeras crisis… cuando pensábamos que todo iba marchando a la perfección, aparece un pequeño punto blanco en un pezón y duele. Mucho.

¿Qué es? A simple vista un punto, puede ser de diferentes colores, a veces con forma muy redonda y otras de forma irregular.

Los más comunes son:

  • Por infección: punto irregular y poco definido, profundo y blanco amarillento. Suelen aparecer antes o después de una obstrucción o una mastitis. Acostumbran ser la punta del iceberg que nos indica que hay algo más en los conductos.
    Este tipo de perlas es mejor no tocarlas ni pincharlas, ya que son profundas y cualquier intervención puede empeorar la situación. De ser necesario, acudir al médico es la mejor opción.


Imagen propiedad de http://asesoradelactancia.blogspot.com

  • Por traumatismo: Son redondos, superficiales y muy blancos. Suelen aparecer por mordiscos o tirones. Se producen a causa de una pequeña inflamación en los conductos, justo detrás del pezón, donde se retiene un poco de leche. El agua de la leche se reabsorbe pero la grasa y calcio de la leche no lo hacen, formando un material espeso que no puede salir por el pezón.
    Desaparecen solas luego de 15-30 días. Si causa mucho molestar y dolor, se puede aplicar calor y con una aguja estéril, pinchar por los costados y levantar cuidadosamente la piel.
    Recuerda que los días posteriores deberás limpiar varias veces al día el pezón con agua y jabón neutro, y secarlo con papel o gasas de un solo uso a fin de evitar que la zona se infecte.

Pero, también existen los otros puntos, menos comunes:

  • Puntos rojos o negros: Se produce cuando el bebé no succiona del todo bien y crea un “chupón”. Es una pequeña retención de sangre, un coágulo, detrás del poro del pezón, que no sale cuando el bebé mama. Si no duele, no hay razón para que la toques ya que irá desapareciendo sola. Si molesta, puedes hacer lo mismo que en el caso de la perla por traumatismo y eliminarla.



  • Puntos transparentes: Son transparentes (¡obvio!) y tienen líquido dentro. Estas ampollas se producen cuando el bebé succiona de manera débil. Suele ocurrir por la noche y se agarra sólo a la punta del pezón. Esta succión tan superficial hace que el pezón roce con el paladar y la fricción crea la ampolla. Este tipo de ampollas son las más simples de solucionar y es que normalmente después que el bebé haya mamado un poco, se ablandan y se abren.

Para evitar que vuelvan a aparecer, es muy importante mantener una frecuencia adecuada entre tomas y mantener un buen acople, sobre todo no descuidarlo durante las tomas nocturnas.

No olvides consultar con tu asesora, grupo de apoyo o profesional experto en lactancia si presentas molestias o dificultades en tu lactancia.

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