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Mastitis – Identificación y manejo

Qué es y cómo se siente

Tienden a confundirse con obstrucciones y muchas veces se desconoce el tipo de manejo que en ambos casos resulta el más apropiado.
La mastitis es una infección bacteriana y puede resultar, en algunos casos, dificultoso dar con el diagnóstico y tratamiento adecuados. Los casos más comunes son producidos por staphylococcus aureus, pero existen otras varias bacterias o el desequilibrio de las mismas (disbiosis bacteriana) que pudieran conducir a este cuadro durante la lactancia.

Si en algún momento de nuestra lactancia sintiéramos: malestar general, dolor de cuerpo (como si nos fuera a dar gripe), fiebre sobre 38,5º C, gran debilidad, decaimiento, zona del pecho inflamada y dolorosa, pecho enrojecido, se presentaran temblores, es decir, importante compromiso general, estaríamos frente a una mastitis.


Manejo y cuidados

Lo primero ante casos como este es consultar cuanto antes con una matrona o médico, en lo posible dirigirse a urgencias, ya que las mastitis se complican bastante rápido.

Tradicionalmente se inicia el tratamiento con antiinflamatorios y en un porcentaje alto de casos también con antibióticos indicados en la consulta médica. Para una pronta mejoría se requiere de reposo y lo más importante, drenar correctamente el pecho. La desafortunada indicación de “evitar que el bebé mame del pecho afectado” o “dejar ese pecho descansar” es absurda, infundada y peligrosa, puesto que se requiere todo lo contrario. Esta leche no le producirá ningún tipo de daño.


La leche producida en un cuadro de mastitis pudiera tornarse levemente salada debido al aumento de sodio en su composición provocado por el propio cuadro, lo cual podría producir cierto rechazo momentáneo por parte del bebé: si esto sucede es buena idea ofrecer ese pecho durante la noche o cuando el bebé se encuentre muy relajado o distraído; si aun así lo rechaza entonces proceder con extracción idealmente de forma manual (no con extractor), para poder vaciar con detención e ir sintiendo conducto a conducto qué lugar del pecho requiere de mayor o menor vaciado.

Sugerimos:

  • No aplicar calor local por que podría acelerar la proliferación de bacterias.
  • Si el pecho se mantiene afiebrado, una buena medida puede ser aplicar frío local post toma, puede ser por medio de hojas de repollo enfriadas en el refrigerador.
  • Realizar masajes en el pecho varias veces al día, sobre todo en el lugar donde se sienta más duro y dolorido, idealmente durante la toma.
  • Intenta no usar extractor, el vaciado que proporciona el bebé o el vaciado por medio de extracción manual en estos casos es el más adecuado para cuidar el vaciado parejo de la mama.
  • Aprovecha el calor húmedo de las duchas para realizar suaves masajes y drenaje de pecho.

Esperamos que esta información te sea de ayuda y de orientación si en algún momento te enfrentaras a una molesta mastitis.

¡Lindas y sanas lactancias a todas! ?

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Jael Bitran A.
Mamá de Renata. Vegetariana hace 16 años. Psicóloga Perinatal, Asesora de lactancia materna Edulacta. Amante de las manualidades, la lluvia, la naturaleza y el chocolate. Tremendamente apasionada por los procesos de gestación, parto, lactancia y crianza. Enemiga acérrima de la violencia obstétrica y los mitos sobre crianza y lactancia. La lactancia de 3 años y 5 meses de mi hija como uno de los caminos más lindos que he recorrido.

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