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Las mordidas en la lactancia: cuando nos asusta ofrecer la teta

Existe un período de tiempo entre los 7-9 meses de edad de nuestro bebé, en el cual es esperable que muerda. Claro, no todos los bebés muerden, pero sí lo hace (lamentablemente) una amplia mayoría. Muchos bebes muerden y existen varios motivos que impulsarían estas ganas de morder, por ejemplo tenemos:

  • La molesta salida de los dientes (erupción dentaria).
  • El bebé quiere atención y no la está recibiendo.  La mamá está dando la teta y pendiente de otra cosa (del teléfono, por ejemplo).
  • Está molesto o incómodo y mientras toma teta, es la manera que tiene para expresarlo.
  • Le ha brotado recientemente un diente.
  • Algunos bebés se quedan dormidos con la teta en la boca y muerden estando dormidos.  No se dan cuenta.

Es doloroso, por supuesto que sí, pero hay que saber y entender que es una etapa, en la mayoría de los lactantes que muerden, dentro de un tiempo ya no lo harán más, y hay algunas cosas que podemos practicar.  Por ejemplo, es bueno y ayudaría poder identificar la causa por la cual está mordiendo.

  • Si es la salida de los dientes, entender que le molesta/pica, pero pasará cuando el diente brote.  Para esto son útiles los helados de leche materna y mordedores fríos, ya que el frío adormecerá la encía, por lo tanto, aliviará la picazón.
  • Si el bebé quiere atención, es importante durante esta etapa dar la teta en calma, mirar mucho al bebé, no perder el contacto visual, conversarle.  Un collar de lactancia también puede ser de utilidad.
  • Si le ha salido recientemente un diente, algunos bebés quieren “usarlo” y muerden.  Es una etapa.  Cuando lo haga hay que conversarle y decirle que duele, que no lo haga más, con la mayor calma que nuestro dolor nos permita.
  • Si el bebé está en la etapa en que muerde, y se queda dormido con la teta en la boca, cuando termine de mamar intentar con el meñique separarlo de la teta al dormir.  Esto no funciona siempre, ya que a algunos bebés no les gusta separarse, ya que el ejercicio de succionar también les produce calma.



Si estás atenta y el bebé se está “preparando para morderte” (muchas veces nos vamos a dar cuenta si estamos realmente atentas) puedes pegarlo a tu pecho suavemente.  En esta posición no podrá morder.

Si el bebé muerde, hay que suavemente introducir el dedo meñique por la comisura de su labio y separarlo de la teta.

Puedes hablarle, decirle que te duele, exprésale tu dolor, evita reírte, ya que comprendería que es “gracioso” entonces será más difícil que deje de hacerlo.  También es bueno no gritar (dentro de lo posible) ya que muchos también se asustan y pueden iniciar una huelga de lactancia.

Calma, paciencia, es una etapa, una dolorosa etapa pero pasará.  Con el correr del tiempo el bebé no morderá más.  ¡¡Ánimo a todas!!

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Karin Carreño
Mamá de Cristóbal Asesora de Lactancia EDULACTA

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