Estás aquí
Home > AMAmantar > ¡Mi hijo no quiere mamar más! ¿Qué hago?: Huelga de Lactancia

¡Mi hijo no quiere mamar más! ¿Qué hago?: Huelga de Lactancia

Todo estaba bien. Todo estaba normal. Mi hijo Cristóbal, de dos años, amaba a su teta, a libre demanda, duerme su siesta con ella y en la noche también mientras colechamos. Todo bien, pero un día, pasa una emergencia, me hospitalizan, me operan… nos separamos, le toca pasar por culpa de esta emergencia, la primera noche sin dormir con la mamá… ni la teta, obviamente.

Afortunadamente fue algo corto, dos días, pero al volver a casa y ofrecer a mi hijo su tetita, ya no la quería, la mordía, no mamaba nada. ¡¡¡Naturalmente, entré en pánico!!!  ¡¿Qué pasó?!  ¿Por qué mi hijo que amaba su tetita, alimento, consuelo, tuto, ya no la quería más y encima me mordía?  Lo seguí, insistí en ofrecer la pechuga, lo seguía para intentarlo y le ofrecía la teta muchas muchas veces al día pero todo terminaba mal, todo terminaba en mordidas.  Bueno, estaba frente a la primera huelga de lactancia de mi hijo.

Una huelga de lactancia es cuando nuestro hijo o hija rechazan el pecho. No debe confundirse con una crisis de lactancia: en la huelga, el bebé por equis motivo no quiere mamar.  Algunas de las posibles razones son:

  • Separación abrupta entre madre/hijo o cambios en su rutina regular (regreso al trabajo, ingreso a sala cuna, una emergencia u hospitalización, etcétera).
  • Confusión tetina/pezón: el bebé puede comenzar a rechazar el pecho por preferir la tetina.
  • Gritos, por ejemplo cuando el bebé muerde a la madre y esta grita o sobrereacciona.  El bebé puede “asustarse” y asociarlo a mamar y por ende, puede generar este rechazo al pecho.
  • Enfermedad del bebé, algo que le cause dolor al mamar, tal vez incluso la molestia de la erupción dentaria.

 


¿Qué hacemos entonces?

Lo primero es, aunque suene difícil, tener paciencia. Si se trata de una huelga seguramente será algo pasajero y el bebé tarde o temprano volverá a mamar.

No hostigar ni forzar al bebé, tampoco hacerlo pasar hambre con la idea que gracias a esto tome nuevamente el pecho.  Estas prácticas resultan en este caso muy contraproducentes y podrían finalmente empeorar la situación de huelga.  Si se siente los pechos muy tensos, extraerse esa leche y ofrecer al bebé, lo que debemos lograr es encantar al nuestro hijo o hija con la teta nuevamente ¡y esto, lo lograremos con paciencia, amor y sonrisas!

  • Piel con piel: que el bebé tenga el pecho a su disposición, que lo vea, lo toque, lo huela, que juegue.  Pueden hacer esto incluso durante un baño de tina, por ejemplo.
  • Hacer reír a nuestro hijo, jugar con él en la cama, ideal piel con piel.  Esto nos ayudará mucho y nos facilitará que nuestro hijo se encante nuevamente con su tetita.
  • Contarle cuentos mientras lo cargas o lo sientas en tu regazo, pintar juntos, todo esto como ya he repetido, ideal piel con piel.

Todas estas técnicas no deben hacerse para propiciar la oportunidad en que NOSOTRAS le ofrezcamos el pecho, la idea es que nuestro bebé se acerque, que tome la iniciativa y vuelva a encantarse con su tetita.

Así que ¡¡ÁNIMO!! con amor de mamás, paciencia y muchas risas seguramente nuestros bebés volverán a encantarse con su tetita y de a poco todo volverá a la normalidad.

 

Comments

Comentarios

Karin Carreño
Mamá de Cristóbal Asesora de Lactancia EDULACTA

Agregar un comentario

Top