Estás aquí
Home > AMAmantar > Falso sobrepeso y falsa obesidad en la lactancia

Falso sobrepeso y falsa obesidad en la lactancia

Partamos de la base que la lactancia siempre debiera ser a libre demanda, ¡siempre!, durante todo el tiempo que la lactancia dure.  Los horarios que se sugieren son absolutamente antojadizos y no responden a ningún proceso fisiológico.  Ninguna cría mamífera mama con horarios y ninguna madre mamífera registra los tiempos de su cría, solo nosotros, los humanos, por puras convenciones culturales. La naturaleza en esto no se equivoca: Una cría que mama a libre demanda regula por sí misma si tiene hambre (y cuanta hambre) o si tiene sed (¿le negarías agua a tu guagua por 3 horas porque “aún no es la hora de tomar”?).  Los horarios que aún desinformadamente algunos pediatras, nutricionistas y matronas recomiendan no son sanos para tu guagua ni se sustentan en las recomendaciones oficiales de la OMS, ChCC, Unicef y AEP.




Resulta importante también destacar que el pecho no solo satisface el hambre y la sed.  El pecho materno lo es todo para una guagua: es calor, es seguridad, es relajo, es resguardo frente a la ansiedad, es alivio frente al dolor, es amor, ES MAMÁ.

Más de alguna vez me he topado con alguna madre angustiada refiriendo “En el control de mi guagua me retaron.  La nutricionista me dijo que mi guagua estaba con sobrepeso por mi culpa, porque está todo el día con teta.  Me dijo que le ponga horarios, que a su edad debe poder aguantar 4 horas, que la libre demanda es solo el primer mes y que si se despierta en la noche debo pasearlo, entretenerlo y no darle teta o darle una mamadera con agua”…

En una palabra: ABERRANTE.

Desglosemos:

  1. Eres una mujer adulta, NADIE tiene derecho a “retarte” ni a hacerte sentir mal.  Eso es violencia y debes denunciarlo en la OIRS de tu consultorio o directamente al Colegio Médico.  Los profesionales están para informar y para apoyar, no para “retar”.
  2. Si has amamantado a libre demanda a tu guagua lo estás haciendo estupendo.  Sigue leyendo para entender que sucede con el sobrepeso y la obesidad con LME.
  3. Los horarios no tienen ningún sustento científico, no son fisiológicamente sanos ni necesarios.  En su formación, a algunos profesionales les enseñaron esto así.  No lo cuestionaron ni se han actualizado al respecto y simplemente lo reproducen.  Las guaguas que están en neonatología tienen horarios ya que todos los factores que sea posible controlar deben estar controlados.  Ahí hay guaguas en estados delicados de salud, recibiendo medicación, deben proporcionarles suficiente alimento, verificar que orinen y defequen lo esperado en relación a lo ingerido.  Solo en un contexto como ese los horarios cobran sentido.  Una guagua sana puede indicar por sí sola si quiere mamar, así sea cada 3 horas o cada 30 minutos.
  4. La libre demanda es el único mecanismo que existe en la naturaleza para asegurar que una guagua se alimenta bien y para asegurar a su vez la producción de leche de la madre.  Ésta consiste en amamantar a la guagua cada vez que quiera, el tiempo que desee, sin interrumpir la toma, permitiendo que tome todo lo que quiera hasta soltar el pecho por sí solo para luego ofrecer el otro pecho.  Ni 3-4 horas, ni 15-20 minutos por pecho.  Libre demanda, todo el tiempo que dure la lactancia, incluso si la guagua ya comenzó su alimentación complementaria.
  5. Las tomas nocturnas son MUY importantes (lee más aquí).  Si tu guagua despierta de noche es porque su cerebro y organismo así lo necesitan.  Recuerda que las guaguas no despiertan ni lloran solo por hambre.
  6. Las recomendaciones oficiales desaconsejan dar agua a guaguas menores de 6 meses.  Tu guagua no necesita agua.  Tu leche le proporciona la suficiente hidratación y además la nutre.  La leche materna nunca está de sobra: aunque tu guagua tenga más de 6 meses nunca la prives de sus tomas nocturnas.

Otro punto muy importante a tener en consideración y que de hecho se contrapone con el ejemplo anterior es que la lactancia materna en sí misma es un factor protector frente a la obesidad (la dañina) a lo largo de la vida. Mientras más tiempo de lactancia, más protección frente a la obesidad y las enfermedades cardiovasculares a futuro, así de simple (puedes leer un estudio que sustenta esta aseveración aquí)

Para ahondar en este tema, nos contactamos con Daniel Oliva, nutricionista actualizado en lactancia materna, quien nos explicó con claridad este tema:

Si bien el sobrepeso y la obesidad se definen como “una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud” [1], respecto a los bebés hago un llamado a la calma, puesto que en los lactantes (también en adultos, en menor medida), existe un tejido llamado “grasa parda”, el cual está presente para mantener la temperatura corporal y no se asocia a problemas metabólicos (como sí lo hace la grasa blanca) [2].  La grasa puede medirse en adultos fácilmente con plicómetro, bioimpedanciometría, densitometría ósea, etc., pero ¿cómo evaluar a un bebé y saber si es “gordito” por grasa blanca o por masa magra (masa libre de grasa)?  Esto no se puede determinar en el control nutricional, ya que no se cuenta con tomografía por emisiones de positrones o tomografía computarizada, recursos que sirven para establecer la diferencia de dicha composición corporal en lactantes.
Los bebés desarrollan en muchos casos “exceso de grasa” como método adaptativo a las circunstancias del entorno.  Así mismo, la leche materna se adapta a estas condiciones ambientales y genéticas (adaptación según sexo, edad y peso del lactante, también según el momento y horario de la mamada, factores genéticos como el peso de la madre, factores ambientales, entre otros).

Mamá, si tu bebé está diagnosticado como sobrepeso u obesidad y se encuentra con lactancia materna exclusiva (no es igual cuando es lactancia mixta o solo relleno) no le tomes mayor importancia, ya que tu leche está adaptada a tu bebé (y no al de otra madre), por lo que debe seguir amamantando a demanda.  Dicho sobrepeso u obesidad es inocuo y el peso se regularizará naturalmente apenas tu guagua comience a moverse más.

En el caso de que tu guagua ya haya comenzado con la alimentación complementaria, ofrece alimentos saludables y de buena calidad nutricional y sigue ofreciendo leche materna a libre demanda, que en algún momento alcanzarán el peso correcto.  Frente a este tema hay que considerar también factores genéticos o valores de peso y talla de nacimiento fuera del rango habitual, ya que pueden resultar determinantes respecto de diferentes canales de crecimiento, lo que debe ser analizado a través de un diagnóstico nutricional integrado (Referencias OMS para la evaluación antropométrica en niños y niñas menores de 6 años)

Esta es la información que facilita Chile Crece Contigo frente a este tema [3]:

Esperamos que esta información te sea de ayuda y sirva para enfrentar con mayor confianza los controles de tu guagua y por sobre todo nunca dudar de lo saludable que es la lactancia materna.

¡Lindas y nutritivas lactancias para todas! ?

Comments

Comentarios

Jael Bitran A.
Mamá de Renata. Vegetariana hace 16 años. Psicóloga Perinatal, Asesora de lactancia materna Edulacta. Amante de las manualidades, la lluvia, la naturaleza y el chocolate. Tremendamente apasionada por los procesos de gestación, parto, lactancia y crianza. Enemiga acérrima de la violencia obstétrica y los mitos sobre crianza y lactancia. La lactancia de 3 años y 5 meses de mi hija como uno de los caminos más lindos que he recorrido.

Agregar un comentario

Top