Estás aquí
Home > AMAmantar > El lado oscuro de la lactancia – Parte 2

El lado oscuro de la lactancia – Parte 2

Esta es la continuación del post “El lado oscuro de la lactancia – Parte 1“.  Es importante que manejemos información acerca de los muchos mitos que rondan nuestras lactancias. Te invito a leer este post desde el inicio 😉

[…]

 

– “Es necesario tomar mucha agua/leche para poder producir lo necesario”

He sabido de mujeres que han llegado a tomar 4 litros de agua diarios pensando que así producirían más leche.  No, así no funciona.  Eso solo hará que te la pases yendo al baño, pero nada más.  No necesitas tomar más agua (¡ni mucho menos leche!) de la que tu sed te indica para amamantar a tu bebé.  La única manera de producir leche es estimulando la glándula mamaria con la succión constante de tu cría: amamantar a libre demanda.  No hay más secretos.

 

– “Para aumentar tu producción toma malta con huevo/avena/agua de avena/granola/hinojo/galega, etc”

Un clásico, y nuevamente es un no.  Solo la succión de pecho le indicará a tu cuerpo cuánta leche producir.  Hasta ahora no se ha comprobado que ninguno de estas u otras fórmulas mágicas sirvan como galactogogos, y se han hecho muchos estudios al respecto.  Tu cuerpo no producirá más leche si no pones más veces al pecho a tu bebé.  A muchas les ha resultado, y es que cuando toman algo con fe, sintiendo que ahora sí esto las ayudará a producir más leche, se ponen a su bebé al pecho sin reparos, se relajan, dejan de desconfiar y amamantan.  Podrían haberse evitado comer o tomar lo que fuera, ya que la única fórmula mágica es esta última: la succión del bebé estimulando el pecho.

 




– Leches “delgadas” y “gruesas”

No existen.  Ni aunque seas muy delgada o tengas sobrepeso, la composición de tu leche no depende de ello.  Como indiqué más arriba, tu leche varía su composición en relación a los requerimientos de tu bebé. Es importante además saber que en una misma toma, la leche varía su composición.  Al comienzo de la toma, la leche es mucho más aguada, abundante, contiene gran cantidad de proteínas y azúcares.  Con ella el bebé sacia su sed.  Avanzada la toma la leche es menos abundante pero tiene muchas más calorías ya que su contenido de grasa es mayor.

 

– Mujeres “lecheras” y “no lecheras”

Tampoco existen. Esto no lo determina ni el azar, ni la suerte, ni la genética. Tal como he dicho, lo único que determina la cantidad de leche que una mujer produce es la demanda de su bebé, las veces que ofrece el pecho, la estimulación de las glándulas mamarias.

 

– “Si das mucho tiempo leche te vas a descalcificar”

Se han hecho estudios al respecto y se descubrió que los primeros 6 meses de lactancia hay una pequeña baja de calcio en los huesos de la madre, pero luego de ese período, no se sabe muy bien cómo, los huesos de la madre se recalcifican y se fortalecen.  Así que aquí hay doble mito: Amamantar no descalcifica, sino que fortalece nuestros huesos cuanto más larga sea nuestra lactancia.

 

– “La leche se corta por rabia/por frío/por pena”

Mientras haya estimulación del pecho, la leche no se cortará.  Lo único que puede influir en la salida de la leche, pero no en la producción, es el estrés.  El estrés crónico provoca un retraso en el reflejo encargado de que la leche salga del pecho.  Esa demora puede ser lo suficientemente grande como para que la madre sienta que su leche se ha cortado, pero la leche nunca se corta de un momento a otro.  Frente a un estrés crónico sufrido por una madre lactante es importante el apoyo y la compañía para intentar estar lo más tranquila y contenida posible, buscar ayuda de ser necesario, y así puedan poco a poco volver al equilibrio nuestras hormonas mientras se estimula el pecho con la succión del bebé lo más frecuentemente posible.

 

– “Que no tome leche en la noche, su estómago debe descansar”

Las tomas nocturnas son importantísimas.  La prolactina, hormona líder de la producción láctea, tiene un funcionamiento en relación con nuestro ciclo circadiano; de noche ocurre un peak de prolactina que al ser aprovechado con tomas nocturnas, deja un registro en nuestro cerebro  para que siga manteniendo la producción de leche.  No amamantar durante la noche o remplazar una toma por relleno afectará tu lactancia de manera importante.  El estómago de los bebés no necesita descansar, sus organismos están creciendo de una manera tan rápida y asombrosa que no se volverá a repetir a lo largo de todo su ciclo vital, por ende, el funcionamiento de sus cuerpos durante ese período es totalmente diferente al nuestro en este sentido.

 

– “No le des leche de noche, debe aprender a dormir de corrido”

El sueño es madurativo.  Los bebés no aprenden a dormir de corrido.  Lo logran cuando su organismo y desarrollo se los permite.  No amamantarlos durante la noche no solo no tiene nada que ver con el sueño, sino que va en contra de sus necesidades y desarrollo.  Todos los bebés son diferentes: algunos duermen toda la noche desde que nacen, otros comienzan a hacerlo a los pocos meses, otros a los 3 años, otros a  los 6.  Amamantar o no a tu hijo no adelantará este proceso madurativo.

 

-“Si tu guagua toma leche de noche le saldrán caries”

Está comprobado que la leche materna no provoca caries.  Si tu bebé ya comenzó su alimentación complementaria, es importante que uses un cepillo de dientes adecuado y limpies sus dientes luego de cada comida, tal como debe ser con los adultos.

 

– “Debes tapar tu espalda/mantenerla abrigada para que no se corte tu leche”

Nuevamente, la leche no se corta de un minuto a otro, mucho menos por frío.  Algunas mujeres, tras la bajada de la leche los primeros días postparto tienen cierta incomodidad en la espalda producto de los cambios a nivel de la musculatura que ha dado paso al ensanchamiento de los conductos de leche.  Quizás el calor pueda aliviar esos dolores musculares, pero nada tiene que ver con la producción de leche.

 

– “El tamaño de tus pechos influye en la cantidad de leche que producirás”

No es verdad.  La forma y tamaño de los pechos no determina ni la cantidad ni la calidad de tu leche.  La cantidad de leche la determina la estimulación del pecho mientras que la calidad es siempre buena, independiente incluso de una mala y desequilibrada dieta materna.

 

– Apretar el pezón para ver si hay leche

El apretar el pezón y que salga o no leche tampoco determina ni dice nada acerca de tu producción.  La leche no proviene del pezón, sino de los conductos galactóforos que se encuentran dentro del pecho, en lo profundo de él.  Por ende presionar el pezón, además de molesto e innecesario, no sirve como referencia para nada.  Muchas mujeres al hacer esta maniobra y no obtener una gota o chorrito de leche como esperaban, han concluido que no producen la leche necesaria para sus bebés y han abandonado la lactancia o la han dejado en segundo lugar, priorizando la fórmula.

 

– “Es bueno darles mamadera y/o tete desde que nacen”

Tanto la mamadera como el chupete modifican el patrón de succión. Si tu guagua toma mamadera o chupa un tete, tienes muchas más posibilidades de sufrir de dolor al amamantar. Los bebés necesitan succionar, la succión constante los protege de la muerte súbita, pero esa succión que necesitan es la que tú puedes facilitar al dar el pecho a libre demanda, no necesitan más que eso.

 

Como pueden ver, la lista de mitos es larguísima.  Yo me agoté escribiendo, pero más agotador es escuchar estos mitos mientras amamantamos, saliendo de las bocas de conocidos y desconocidos, acechándonos cada vez que pueden.

Para que una lactancia prospere, es necesario informarnos y que así resulte prácticamente imposible que llegue el día en que las inseguridades nos ganen y nos hagan desconfiar de nuestro cuerpo.

Les pido que me ayuden con más mitos, para seguir nutriendo esta extensa lista.

¡¡Buenas y lindas lactancias libres de mitos para todas!! ❤️‍ 🙂

Comments

Comentarios

Jael Bitran A.
Mamá de Renata. Vegetariana hace 16 años. Psicóloga. Asesora de lactancia <a href="http://www.edulacta.com/">Edulacta</a>. Amante de las manualidades, la lluvia, la naturaleza y el chocolate. Tremendamente apasionada por los procesos de gestación, parto, lactancia y crianza. Enemiga acérrima de la violencia obstétrica y los mitos sobre crianza y lactancia. Amamantando felizmente “hasta que las velas no ardan”.

3 thoughts on “El lado oscuro de la lactancia – Parte 2

  1. Todo muy bien, pero la “forma” si que influye. Los pechos tubulares tienen menos tejido mamario. Con ese “mito” de tu post generas un “mito” para todas las mamás que tienen hipogalactia, y que han sufrido y sufren el leer que “toda mujer produce leche suficiente”.

    1. Patricia, me faltó eso en este post, tienes razón. Tenía la intención de hacer un post especial hablando de las excepciones a la regla, de casos especiales y dificultades particulares, pero no he tenido el tiempo para ello. Apenas lo tenga dejaré un link en ese apartado para que eso quede bien en claro. Muchas gracias por tu observación.

Agregar un comentario

Top