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De ictericia y lactancia materna

La ictericia es uno de los problemas de salud más comunes que enfrentan los bebés recién nacidos, y se produce porque los bebés nacen con muchos glóbulos rojos, ya que ellos le ayudaban a obtener de mejor manera el oxígeno a través de la placenta. Cuando el bebé comienza a respirar por sí mismo ya no necesita este exceso de glóbulos rojos.  El resultado de la descomposición de estos glóbulos es la bilirrubina.

La bilirrubina se elimina a través del hígado, pero el hígado del bebé es muy inmaduro aún para procesar todo esto tan rápido, entonces, la bilirrubina se acumula en la piel, en las mucosas y en la parte blanca de los ojos, dándole el color amarillo a la piel del bebé.

Lo importante de todo esto es evaluar cuándo aparece la ictericia para poder valorar si es de gravedad o no.  Destacamos lo siguiente:

Ictericia patológica: aparece en las primeras horas de vida del recién nacido.  No está relacionada con su alimentación y es de cuidado. Afecta a un mínimo porcentaje de bebés y se relaciona con infecciones graves, incompatibilidad de Rh, falta de oxígeno en el nacimiento, hemorragias, diversos síndromes, etcétera.  A pesar de que el bebé va necesitar una atención médica inmediata y adecuada, la alimentación del bebé puede ser leche materna exclusivamente.

Ictericia fisiológica: hay dos tipos y va a depender del momento en que aparece.

Aparece a partir del segundo o tercer día de vida: Es el tipo mas común de ictericia.  Generalmente se desencadena por un mal inicio de la lactancia, protocolos de separación en los hospitales o ingesta insuficiente de leche materna. Para este caso solo basta con asesorar esa lactancia, ver qué causa la poca ingesta (acople, frenillo sublingual, etcétera). Si todo está en orden se sugiere aumentar las tomas y volver a valorar en el bebé sus niveles de bilirrubina en la sangre.  Si a pesar de esto la ictericia no disminuye, puede necesitarse fototerapia pero la alimentación no debe ser suspendida ni reemplazada.

Aparece a partir del noveno día del bebé aproximadamente: esta ictericia aparece durante la segunda semana de vida y se puede alargar hasta que el bebé tiene entre 1 y 2 meses.  Afecta a un porcentaje muy pequeño de niños.  Aún no está clara la razón por la que esto sucede pero parece ser que la leche materna contiene una hormona, producto de la degradación de la progesterona, que estimula la reabsorción intestinal de la bilirrubina.  Este hecho ofrece protección al bebé ya que se trata de un antioxidante.  No es necesario suspender la leche materna en ningún caso y los niveles de bilirrubina deben ser controlados periódicamente.



Hay muchos mitos en torno a las cosas que pueden hacer las mamás y que “solucionarían” la ictericia.  Hay que tener sumo cuidado con esto ya que algunos de esos “consejos” pueden ser sumamente peligrosos para el bebé, por ejemplo:

“Pon al bebe solo en pañales al sol, a través de una ventana, visillo, etc.”
Esto NO debe hacerse ya que la piel del bebé es sumamente delicada.  Los menores de 6 meses no deben ser expuestos al sol, ni a través de visillos, ni cortinas, ni ventanas.  Por lo demás, la luz solar que eventualmente absorbería el bebé no sería suficiente ni se compara a la fototerapia, que es un procedimiento médico seguro y efectivo.  En cambio, con las condiciones actuales de la Capa de Ozono, los niveles de radiación del sol podrían causar serias quemaduras al bebé.

“Dale agua al bebé para que bote lo amarillo”
Mal.  El agua en recién nacidos es peligrosa ya que puede provocar un desequilibrio de electrolitos, favorecer la malnutrición, etcétera. Los bebés eliminan la bilirrubina a través de la caca.  Si el bebé está amarillo debe ofrecerse mucho el pecho, ideal que no pasen mas de 2-3 horas entre tomas día y noche.

“Ayúdalo con relleno para que se le quite lo amarillo”
Mal otra vez.  La teta es suficiente.  Si un bebé no evoluciona favorablemente lo correcto sería que el pediatra solicite el examen y así comprobar los niveles de bilirrubina en la sangre y evaluar tratamiento con fototerapia.  El relleno no hará que hagan más caca (para que boten la bilirrubina), de hecho sucede al contrario: muchos bebes no lo toleran bien y se estriñen.  El uso de relleno siempre debe ser evaluado por un médico.  En este caso también se puede suplementar pero con leche materna extraída para evitar el relleno.  Prefiere ofrecer en vasito, cuchara, sonda al dedo o al pecho, para evitar confusión tetina/pezón.

Lo principal como indicaba antes es saber identificar qué tipo de ictericia es, y de ahí seguir las acciones que correspondan: dar teta, aumentar las tomas, suplementar con leche materna extraída de ser necesario, evaluar periódicamente los niveles de bilirrubina en la sangre y considerar la fototerapia según indique su medico.

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Karin Carreño
Mamá de Cristóbal Asesora de Lactancia EDULACTA

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