Estás aquí
Home > AMAmantar > Tu banco de leche materna

Tu banco de leche materna

Aún cuando los primeros meses de vida prácticamente estamos 24/7 con nuestra guagua, siempre hay algunos momentos en que debemos ausentarnos y nos surge la angustia sobre como dejarle leche para que la persona que se quede a su cuidado pueda dársela. En un post anterior entregamos tips para realizar una exitosa extracción de leche materna, el cual puedes revisar aquí. Además de extraer, es muy importante saber manipular la leche extraída, cuidar muchísimo la cadena de frío, tener ojo con las fechas, saber cómo calentarla y las limitantes de su uso. Chequea el post sobre conservación de leche materna aquí.

Imagen, gentileza de www.serviceyard.net
Imagen, gentileza de www.serviceyard.net

En este post, más allá del cómo extraer y el cómo conservar la leche, ahondaré en cómo hacer un banco de leche y para qué está pensado su uso.




Las extracciones

Primero que todo, considera que no se recomienda realizar extracciones de manera rutinaria antes de los 3 meses de vida de tu guagua, es decir, antes de la consolidación de la lactancia materna: el extraerse, supongamos, 1 vez día por medio, podría ir poco a poco aumentando tu producción, pero debido a que aumentaría en desequilibrio con los requerimientos de tu guagua, te haría más propensa a sufrir obstrucciones de conductos o mastitis por sobreproducción. Muchas veces he leído a mamás que refieren “mis pechos se llenan, me duelen, tengo tanta leche que me tengo que sacar”. Error. No es que tengan mucha leche por que sí y por eso deben sacarse: es que debido a esas extracciones han aumentado tanto su producción que ahora su cuerpo produce más de lo necesario por haber recibido más estimulación de la necesaria.

En palabras simples: No se extraen porque producen mucho, sino que producen mucho porque se han estado extrayendo.  Si es tu caso, extráete de forma manual (ojalá no con extractor) solo un poquito, lo justo hasta dejar de sentir los pechos tensos, nada más. Si haces una extracción vigorosa y vacías el pecho (sacas hasta que salen unas pocas gotitas) entonces le estarás enviando el mensaje a tu cerebro de que necesitas producir más, y la producción aumentará.

Aconsejo tener siempre unas 2 extracciones pequeñas (de unos 60 ml. aproximádamente) en caso de emergencia (te demoraste más en el trámite, estás atrapada en el taco, el médico se demoró una hora en atenderte, a la persona que cuida de tu bebé se le dio vuelta la leche, etc.); eso es un respaldo, no un banco. Un banco de leche está pensado para cuando sabes que hay momentos específicos y prolongados en que no estarás con tu guagua, por ejemplo, si volverás al trabajo, y necesitas cubrir esas tomas con tu leche extraída.

Se recomienda iniciar el banco de leche con anticipación, algo así como un mes previo al inicio de tu entrada a trabajar, para que así puedas extraer sin presiones, sin apuro y probando técnicas que te sean cómodas y eficaces. Puedes extraerte una vez el día, día por medio, y para cuando ya tengas que retornar a tu trabajo tendrás cerca de 15 bolsitas de leche materna congelada que te darán la seguridad de que tu guagua podrá cubrir sus tomas. Si inicias las extracciones muy encima de la fecha, el estrés te jugará en contra y el proceso puede resultar angustioso, ya que muchas veces necesitamos adaptarnos a lo que significa extraer y a ese estímulo que hemos sentido pocas veces y es radicalmente diferente a a succión de nuestra guagua.

La idea es siempre darle a nuestra guagua la leche lo más fresca posible. Si pudiésemos hacer una “escala de frescura”, sería algo más o menos así:
1. Directo del pecho.
2. Recién extraída, sin entibiar.
3. Extraída y entibiada.
4. Refrigerada y luego entibiada.
5. Congelada y luego entibiada.

Dado que la leche del banco de leche sería la opción “menos fresca”, la idea es que intentemos dejar para el día leche extraída y solo refrigerada, y que el banco sea nuestro respaldo por si no alcanzó con lo que dejamos, surgió un inconveniente, o ese día no alcanzamos a extraer para dejar.

Me resulta un poco enredado de explicar, así que intentaré dar un ejemplo real:
Tengo 10 bolsitas congeladas en mi banco. Me extraigo el día domingo en algún momento 100 ml., que porciono en 50 ml. cada una y refrigero: esa será la leche que le darán a mi guagua el lunes.

El día lunes trabajo de 9 am a 4 pm. Me arranco de mi puesto de trabajo unos 10 minutos y me extraigo a las 11 am.
Luego, en mi hora de almuerzo, tipo 2 pm, vuelvo a extraer. Esas 2 extracciones serán la leche que dejaré para el día martes y mi banco me cubrirá si faltó un poco de leche y mi guagua queda con hambre o si pasa cualquier imprevisto.

Almacenamiento y Transporte

Una vez extraída la leche, es necesario tener presente cómo debe ser manipulada para que la cadena de frío sufra lo menos posible y entonces podamos ofrecer a nuestra guagua la leche de mejor calidad dadas las circunstancias. Ten presente que necesitarás:
– Un cooler o bolso térmico.
– Recipientes aptos para almacenamiento de leche materna.
– Unidades refrigerantes (ice pack, gel pack).

Las recomendaciones son, luego de extraer, almacenar en recipientes especialmente pensados para leche materna y guardar en un refrigerador en tu trabajo (si es que lo hubiera, ¡ojalá!) lo más atrás posible, nunca en la puerta, puesto que es el lugar donde la temperatura es más inestable y se rompe fácilmente la cadena de frío. Cuando te vayas, pones la leche en tu cooler o bolso con las unidades refrigerantes lo más frías posibles (ojalá también hayan estado en el refrigerador/congelador en tu trabajo). Si en tu trabajo no hay refrigerador, entonces ojalá tengas hartas unidades refrigerantes e idealmente fuese en un cooler, para cuidar lo más posible la conservación.

Si almacenas en bolsitas para leche materna, cuando te vayas del trabajo, intenta hacer como un sandwich con las unidades refrigerantes (frío – bolsa de leche – frío). Si tienes de esos bloques duros, intenta cubrir la leche lo más posible. Al llegar a casa, refrigeras inmediatamente lo más atrás que puedas en tu refrigerador y ya tienes las porciones para el otro día.

Si tu guagua es pequeñita y está recién iniciando su alimentación complementaria, es muy importante que extraigas en tu trabajo, ya que si no lo haces tu producción decrecerá de forma notoria. Una vez que tu guagua ya haga sus comidas sin mayores dificultades podrías ir tanteando terreno y quizás dejar de extraer, ya que cuando la alimentación complementaria está instaurada, las guaguas maman menos. Mientras continúes con la libre demanda todo el tiempo que estés junto a tu guagua, tu lactancia seguirá adelante sin contratiempos. Al llegar a tu casa pégate tu guagua al pecho y verás cómo reparan el tiempo de separación. Las tomas nocturnas son fundamentales para que tu producción siga firme y para que tu lactancia prospere. Lee acerca de este tema aquí.

Considera también la manera en la que le darán la leche a tu guagua mientras no estés. Se recomienda evitar la mamadera sobre todo si tu guagua es muy pequeña, para que no se arriesguen a sufrir una confusión tetina/pezón. Hay otras varias maneras en las que tu guagua puede tomar la leche que le dejaste, que si bien son menos tradicionales, funcionan bastante bien y a la larga puede que sea mucho mejor para este proceso.

Esperamos que esta información te sea de gran ayuda a la hora de hacer tu propio banco de leche materna. Si tienes alguna duda, ¡escríbenos!

¡Lindas y super abastecidas lactancias para todas! ?

Comments

Comentarios

Jael Bitran A.
Mamá de Renata. Vegetariana hace 16 años. Psicóloga Perinatal, Asesora de lactancia materna Edulacta. Amante de las manualidades, la lluvia, la naturaleza y el chocolate. Tremendamente apasionada por los procesos de gestación, parto, lactancia y crianza. Enemiga acérrima de la violencia obstétrica y los mitos sobre crianza y lactancia. La lactancia de 3 años y 5 meses de mi hija como uno de los caminos más lindos que he recorrido.

Agregar un comentario

Top