Estás aquí
Home > AMAmantar > Agitación de amamantamiento – Cuando amamantar no es placentero

Agitación de amamantamiento – Cuando amamantar no es placentero

De momentos como estos poco y nada se habla. Con respecto a la lactancia fácilmente escuchamos historias de dolor, de frustración, otras muchas (y afortunadamente!) de placer y felicidad, pero pocas veces escuchamos relatos de hastío, de desesperación. Este es un capítulo del cual poco conocemos y al igual que otras tantas cosas de la maternidad nadie te cuenta.

La agitación del amamantamiento puede sucederle a cualquier madre lactante. Las situaciones que la desencadenan por lo general son: una nueva gestación, amamantar a dos hijos al mismo tiempo, amamantar a un/a hijo/a “que ya está grande” (a los ojos de una misma y/o de resto), un período especialmente estresante y demandante (en el trabajo o los estudios, por ejemplo), según el ciclo menstrual, entre otros contextos.



Las sensaciones descritas son de gran irritación, tensión, piel de gallina, sensación de fuerte rechazo, hastío, incluso algunas sienten como si tuviesen electricidad en el cuerpo. A algunas les produce ganas de gritar, llorar, correr o apartarse bruscamente de su hijo/a y dejar de amamantar de manera inmediata. Son sensaciones y sentimientos muy primarios, viscerales, MUY difíciles de controlar, no simple cansancio. Se piensa que aunque es una reacción algo confusa y extraña, sería parte de la naturaleza mamífera, como una señal para pensar en el destete. La agitación del amamantamiento produce gran sensación de culpa en la madre, quien siente no poder controlar sus emociones negativas y estar rechazando a su cría inexplicablemente.

Frente a la agitación se pueden intentar distintos caminos, como por ejemplo cambiar de postura, contar cierta cantidad de segundos para luego interrumpir la toma, distraerse haciendo otra cosa como mirar el teléfono o la televisión. Si se da frente al hecho de amamantar a 2 hijos juntos, pude intentarse ofrecer el pecho a uno primero y luego al otro y no de manera simultánea. Si tu hijo ya puede comprender o negociar, también puede ser una opción.

La agitación es realmente compleja y a veces difícil de abordar debido a su naturaleza tan instintiva, por lo que además de reconocer que existe y a muchas mujeres les toca enfrentarse a ella, es importante hablarlo, buscar apoyo y no vivir dichas sensaciones en soledad y en silencio.

¿Te has sentido así?, ¿Qué hiciste al respecto?

¡Lindas y desestresadas lactancias para todas! ?

Comments

Comentarios

Jael Bitran A.
Mamá de Renata. Vegetariana hace 16 años. Psicóloga. Asesora de lactancia Edulacta. Amante de las manualidades, la lluvia, la naturaleza y el chocolate. Tremendamente apasionada por los procesos de gestación, parto, lactancia y crianza. Enemiga acérrima de la violencia obstétrica y los mitos sobre crianza y lactancia. Amamantando felizmente “hasta que las velas no ardan”.

One thought on “Agitación de amamantamiento – Cuando amamantar no es placentero

Agregar un comentario

Top